Sentirse Bien con (o sin) Nevus

Pensar-Actuar-Sentir. Los tres vértices que permiten formar el triángulo de nuestra conducta… y extenderla o limitarla con un objetivo deseable y simple “SENTIRSE BIEN”.

Cuando me observan, me preguntan, me chinchan… ¿Me siento bien con mi nevus? Me siento bien con el nevus de mi hij@, mi familiar o mi amig@? … Si?… Bien. Vale.

Pero si me siento más o menos ‘bien’ me puedo sentir ‘BIEN-BIEN’?…La respuesta es SI…pero hay que trabajárselo.

¿Cómo actuaríamos sobre los vértices del triángulo arriba descrito para que podamos sentirnos BIEN con mayúsculas?

Con el permiso de los profesionales hoy voy a hacer un poco de padre y de psicólogo para vosotros:

Hoy en día se sabe que nuestra conducta se debe en parte a a nuestra herencia genética y en parte a nuestra experiencia, esta última bastante condicionada a los primeros años de nuestra vida hasta la adolescencia, que es cuando se forma nuestra concepción del mundo y se reordenan nuestros circuitos neuronales para la supervivencia.

¿qué tiene que ver la supervivencia en todo esto?… No nos podemos fiar del cerebro porque su objetivo es la supervivencia: FISICA, EMOCIONAL Y RACIONAL… de ahí nuestros berrinches y dramas cuando alguien que nos importa no nos acepta, nos ignora o nos hace daño respecto a nuestro nevus.

Lo importante es darse cuenta de esto…”tenemos un cerebro” pero “no somos nuestro cerebro”… El cerebro es una máquina imprescindible pero tiene unos recursos limitados (como un disco duro + una memoria de ordenador) y selecciona y filtra la información para dicha supervivencia. En nuestro caso (los afectados por nevus) estamos hablando de la supervivencia EMOCIONAL.

El sentirse BIEN, el sentirse FELIZ con independencia de nuestra condición pasa por una ACEPTACIÓN incondicional de uno MISMO tanto de la parte buena (la que nos gusta) como de la parte mala. La parte buena la dejamos estar y de la mala tenemos que preguntarnos qué es lo que podemos cambiar y lo que no.

Para cambiar es necesario hacer un FILTRAJE EMOCIONAL… pasar por un fino tamiz aquello que sentimos cuando nos miran, nos preguntan, nos molestan o nos hacen daño (datos de entrada).
Si logramos interferir en el filtro y reinterpretar estas entradas (mejor con ayuda de alguien que nos quiere, observa nuestras reacciones y comenta cómo nos ve) nuestra respuesta (datos de salida) será racional y no puramente emocional, de desahogo y reactiva…no olvidemos que cuando nos extralimitamos con alguien que nos ofende o insulta (respuesta sin filtrado emocional) le estamos haciendo el juego dando a entender que nos hace daño de verdad.

Trabajemos pues día a día, para conocernos, para filtrar nuestras emociones dañinas, para sentirnos bien, sabiendo que la INTELIGENCIA EMOCIONAL se tiene y se adquiere pero también se MODIFICA.

ELECTROLISIS ¿Depilación definitiva?

El otro día una mamá americana se hacía eco del espectacular resultado obtenido en una clínica de Boston, donde un doctor había conseguido eliminar del nevus de su hija tanto el vello como el pigmento del nevus tras aplicar laser…la novedad en este caso es que primeramente se había realizado un tratamiento completo de electrolisis (folículo a folículo) para eliminar el vello y una vez conseguida su desaparición aplicó el tratamiento laser para eliminar el pigmento del nevus.

¿Por qué es novedoso si se confirma? Porque esto querría decir que el pigmento del nevus se sostiene gracias a la presencia de los folículos pilosos que de alguna manera estimularían el sustento de los melanocitos…es decir la queratina del folículo y la melanina del nevus formarían un sistema en el que si desaparece el folículo se detendría la generación de melanina. De tal forma que una vez el nevus desaparezca a través de laser u otros métodos, si no existe folículo el pigmento del nevus no podría volver a aparecer.

¿Cómo surgió la idea para este tratamiento? El doctor en cuestión observó en varios pacientes que cuando se aplicaba laser para eliminar el nevus de zonas sin pelo como las palmas de pies o manos, éstos no volvían a repigmentar. De esto dedujo una posible relación entre pelo y permanencia de pigmento.

La Electrólisis para la eliminación del vello que algun@s conocéis se consigue insertando una aguja en cada folículo piloso. La aguja tiene dos polos eléctricos en sus extremos y al hacer pasar una corriente eléctrica de suficiente intensidad se genera calor que destruye sus células.

Actualmente se aplican 3 tipos de electrolisis en depilación
– La electrolisis galvánica. Se utiliza una corriente continua (DC) (como la de las pilas y baterías).
– La termólisis. Se utiliza una corriente alterna (AC) (como la de los enchufes) de alta frecuencia.
– La mixta (combinación de las dos anteriores).

De las tres modalidades la menos efectiva y que necesita un tratamiento más prolongado (mayor número de sesiones) es la galvánica que por otra parte suele ser la que nos ofrecen en los centros de estética. La termólisis o la mixta serían las que proporciona mejores resultados pero todo depende de la experiencia del operador.

Por otra parte se ha observado que el afeitado de la zona objetivo los días inmediatos previos al tratamiento aumenta la eficacia de destrucción del foliculo, al estar las células en plena actividad (mitosis o subdivisión celular) para regenerar el pelo cortado.
Inconveniente de la Electrólisis: cada folículo piloso tiene que ser tratado individualmente, es muy tedioso para el tratamiento de grandes áreas.

Y como siempre: Antes de iniciar un tratamiento de este tipo consultad con el dermatólogo; cada piel y cada nevus es distinto y habrá casos en que no sea aconsejable porque el médico vea mas riesgo que beneficio.

Reafirmando la especialidad

Interesante artículo del Dr. Manuel Asín sobre dermatología, sanidad pública y privada y los recortes a los que nos enfrentamos. El Dr. Asín asistió en calidad de ponente a nuestro encuentro de 2011 y es el dermatólogo de alguno de nuestros miembros.

En definitiva, nos está tocando vivir un tiempo cuanto menos interesante, e incluso en algún momento apasionante, pero no estamos precisamente en una época de atonía; y la parte más positiva es que cuando esta, como todas las crisis, pase, quienes hayan tenido la fortaleza de resistir muy probablemente tengan ante sí un futuro prometedor.”

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